Uno de los artistas mÔs queridos y conocidos de México es Leonel Maciel. Ahora en sus 80 años, Maciel creció en el pequeño pueblo de PetatlÔn, a solo 45 minutos de Ixtapa-Zihuatanejo, que se encuentra en la región de Guerrero Costa Grande. Por casualidad, Maciel estaba visitando a Coacoyul desde su hogar principal en Cuernavaca. Fui invitado a unirme a Maciel y su familia y amigos para almorzar en un restaurante en el Museo del Coco in Coacoyul .
Hace años, Leonel Maciel, junto con su hermano Carlos Maciel, quien también es un famoso artista mexicano, creó un impresionante mural de doble cara que domina la entrada al complejo. Mide 4 metros de altura por 20 metros de ancho y cuenta la historia de la importancia de los cocos para la región. Esta impresionante obra maestra sola hace que Coacoyul valga la pena visitar.
En nuestra primera reunión, Maciel rĆ”pidamente me tranquilizó; Era encantador e inmediatamente agradable. Aunque hablaba muy poco inglĆ©s, su sobrino y otros invitados estaban allĆ para ayudarme cuando me quedĆ© atascado. Incluso bromeĆ© que mi espaƱol era mejor con Mezcal, y pronto apareció una botella frente a mĆ, a muchas risas, seguido de un brindis por nuevas amistades.
Durante la comida, vislumbrĆ© quiĆ©n era: humilde, humorĆstico, interesante y dedicado a su trabajo. DespuĆ©s de disfrutar de la comida y un par de disparos, me excusĆ© con la promesa de otra reunión.
Nuestra segunda reunión fue un par de semanas después en un popular restaurante del centro en Zihuatanejo, La Sirena Gorda. Armado con una extensa investigación de un libro de arte retrospectivo sobre él titulado "Leonel Maciel, El Buscador Impentiente (el buscador de no se reempenció)", me sentà mejor preparado.
El libro, lleno de hermosas muestras de su trabajo, fue escrito en espaƱol pero tambiĆ©n traducido al inglĆ©s y ruso. Me cautivaron las imĆ”genes que saltaron de la pĆ”gina y pronto atraĆdos por el puro genio de su trabajo.
AprendĆ en este libro que Maciel atribuye las personalidades Ćŗnicas de sus padres, MarĆa SĆ”nchez RĆos y Justo Maciel RodrĆguez, como su inspiración. Fue a travĆ©s de sus dones, su madre era una Ć”vida lector de literatura y su padre, un narrador nacido que contó sus historias mientras las transmitĆa, que Maciel comenzó a pintar a una edad muy temprana.
Incluso cuando era niƱo, dijo: "PintƩ como un adulto".
Sin embargo, cuando le pregunté a Maciel sobre la influencia de sus padres, bromeó en respuesta.
"Mi padre era un gran narrador, un mentiroso", dijo. "Pero nuestra madre nos animó a leer. PintĆ© mientras escuchaba las historias de la literatura. Y no es tanto que me influyeron. Eso es algo que alguien dijo. La gente siempre piensa que te conocen mejor que ellos". Se rió. "Pero cuando tenĆa unos 4 o 5 aƱos, vi a un grupo de hombres montando caballos, y eso me dio ganas de pintar".
Maciel comenzó su entrenamiento formal en la Escuela Nacional de Arte de Esmeralda en la Ciudad de México (La Esmeralda, o Escuela Nacional de Pinta, Enpeg). MÔs tarde, viajó ampliamente por Europa y Asia, aprendiendo, pintando y experimentando diferentes culturas.
Puede recordar los lugares que visitó.
"Fui a Bali, Tailandia, Hawai, ButĆ”n, Europa, Estados Unidos. Bali era mi favorito. La gente era increĆblemente cĆ”lida y amable, y el paisaje era hermoso. DespuĆ©s de eso, hice 30 pinturas y las vendĆ todas".
Al examinar el trabajo de Maciel, la evolución constante de su estilo durante varios perĆodos en su vida es evidente. Existe su serie de naranja y rojo primario, y luego un estilo completamente diferente, realizado principalmente en azules y marrones. TambiĆ©n estĆ”n sus pinturas y bocetos eróticos, todos tan diferentes, te preguntas si provienen de la misma persona.
Cuando le pregunté al respecto, él dijo: "Pinto cómo quiero, cuando quiero, cómo me siento en ese momento. Pinto libre".
Hoy, el trabajo de Maciel se exhibe en varias galerĆas de arte y museos en MĆ©xico, incluso en el Museo del Palacio de Bellas Artes y el Museo de Arte Moderno, ambos en la Ciudad de MĆ©xico. TambiĆ©n tiene obras en galerĆas y museos de Irlanda, Nicaragua y Reykjavik, Islandia.
Cuando le pregunté qué era lo siguiente para él, él respondió: "Pintaré hasta que muera".
El escritor divide su tiempo entre CanadĆ” y Zihuatanejo.
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