He aquí uno de los avances más relevantes en la respuesta científica y social al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), que, sin embargo, aún es desconocido para una parte importante de la población. Este es un hecho clave: si una persona que vive con VIH toma tratamiento y mantiene una carga viral indetectable, no está transmitiendo el virus sexualmente. Éste es el significado del concepto "yo=yo". Es decir, indetectable es igual a intransferible.
A pesar de la importancia de este hecho, todavía existe confusión al respecto. Recientemente se compartió un mensaje en el programa de televisión nacional, el programa La Revuelta de TVE, que asegura que "todas las personas con VIH en España son indetectables". Días después, la viróloga Jara Llenas-García señaló en el mismo programa que, para decir que "no detectado = no transmisible", una persona primero debe ser diagnosticada y tratada.
¿Qué significa no divulgado?
La carga viral es la cantidad de VIH que circula en la sangre. Con el tratamiento antirretroviral, esta cantidad se reduce a un nivel tan bajo que las pruebas de laboratorio de rutina no detectan el virus en la sangre. A esto lo llamamos "tener una carga viral indetectable".
En la práctica, cuando el tratamiento se realiza de forma continuada, la carga viral se vuelve imperceptible en los primeros meses y, con un uso regular y continuo, se mantiene así a largo plazo.
Ser indetectable no significa que el VIH haya desaparecido del cuerpo. Esto significa que el virus está controlado, la salud protegida y, además, no hay transmisión sexual.
Indetectable (I=I) no es un eslogan: es una prueba científica
La afirmación de que el VIH no se transmite sexualmente cuando la carga viral es indetectable está respaldada por más de una década de estudios clínicos y observacionales de alta calidad.
El primer gran hito llegó con el ensayo clínico HPTN 052, cuyos resultados se publicaron en 2016. Este estudio se realizó con parejas serodiferentes, en las que solo uno de los miembros vivía con VIH. En el estudio, no hubo transmisión del virus cuando la pareja con VIH no fue detectada durante el tratamiento.
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Las pocas transmisiones documentadas ocurrieron exclusivamente cuando aún no se había logrado la supresión viral, o cuando el tratamiento fracasó o se suspendió.
Este hallazgo fue confirmado y reforzado por tres grandes estudios observacionales diseñados específicamente para detectar la transmisión: PARTNER y PARTNER2 y Opposites Attract, que en conjunto incluyeron hombres serodiferentes, heterosexuales y que tienen sexo con hombres en parejas en diferentes países.
Durante el seguimiento, estas parejas tuvieron más de 125.000 relaciones sexuales sin condón. El resultado fue consistente en todos los estudios: no se observó transmisión genéticamente ligada cuando no se detectó a una persona que vivía con el VIH.
Estadísticamente, las estimaciones del riesgo de transmisión fueron de 0,00 por 100 parejas por año, con intervalos de confianza estrechos.
El lenguaje es importante aquí: hablar de "riesgo casi nulo" no refleja evidencia de una conducción justa y crea sospechas innecesarias. Los datos permiten y requieren un mensaje claro. No detectado significa que no se transmite sexualmente. Así lo han reconocido la OMS, ONUSIDA y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
No es una opinión ni un eslogan activista, sino uno de los hechos mejor demostrados en la historia de la prevención del VIH.
Dónde se aplica i=i (y dónde no)
"Indetectable es igual a no transmisible" se refiere a la transmisión sexual. ONUSIDA lo deja claro: con una carga viral indetectable continua no hay riesgo de transmisión a través de relaciones sexuales vaginales o anales sin protección.
Durante el embarazo y el parto, el inicio temprano del tratamiento antirretroviral y la supresión sostenida de la carga viral ayudan a evitar la transmisión del VIH al bebé. Hoy en día, muchas mujeres con VIH tienen hijos libres de VIH gracias a que son indetectables durante el tratamiento. Con la lactancia materna el riesgo de transmisión se reduce mucho, aunque no puede considerarse nulo. Disponemos de estudios y revisiones muy recientes, como un metaanálisis publicado en The Lancet en 2025, que afirma que los datos disponibles actualmente son muy alentadores pero escasos. Por ello, las directrices actuales recomiendan una decisión compartida en la elección del tipo de lactancia materna cuando la madre tiene VIH, con un seguimiento estrecho y un apoyo continuo.
Tampoco podemos confirmar que exista riesgo cero en otras situaciones, como compartir materiales de inyección o accidentes con agujas.
Por qué yo = yo es un mensaje de salud pública
I=I es salud pública porque tratamiento es prevención. Cuando el VIH se diagnostica y trata a tiempo, se detiene la transmisión. La mayoría de las nuevas infecciones no provienen de personas con VIH que reciben tratamiento y son indetectables, sino de personas no diagnosticadas.
El mensaje es claro: las pruebas y el acceso al tratamiento protegen a toda la comunidad. Con diagnóstico y seguimiento, el VIH es una infección crónica y manejable que no se transmite sexualmente.
Yo = yo contra el estigma
I=No sólo cambié la prevención del VIH; También cambió el estigma. Durante años, vivir con VIH estuvo asociado con un riesgo para otras personas. Este mensaje disipa esa idea: una persona con VIH que recibe un tratamiento eficaz e invisible no transmite el virus sexualmente. Esto tiene un profundo efecto en la autoestima, las relaciones y la vida cotidiana.
La evidencia muestra que la comunicación I=I se asocia con un menor estigma y una mayor comprensión del VIH, lo que puede facilitar el acceso a las pruebas y la atención y mejorar el bienestar de las personas y parejas afectadas.
Sin embargo, ONUSIDA advierte que I=I no debe utilizarse para clasificar a las personas. La carga viral no define el valor de nadie ni puede utilizarse para estigmatizar, discriminar o criminalizar.
Además, alcanzar y mantener niveles indetectables de virus en la sangre no siempre depende únicamente de la persona. Hay factores sociales y de acceso a la atención sanitaria que no podemos ignorar. Por eso, el enfoque de salud pública debe ser un apoyo y acompañamiento, y nunca un punto.
Yo=Yo es una ciencia, pero también es un derecho y una dignidad. Este mensaje nos recuerda que, con acceso al diagnóstico y al tratamiento, las personas que viven con el VIH pueden vivir una vida plena. Porque cuidar la salud es también cuidar la dignidad.
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